Muzorama

Posted in Pecios with tags , on 07, mayo, 11 by La aceituna balsera

 

Rarho, rarho, raaarho…

El Gran Hongo

Posted in Pensamientos no natos de Rocamadour with tags , , on 02, mayo, 11 by La aceituna balsera

 

 

Dice el escritor y filósofo barcelonés Rafael Argullol en su libro El fin del mundo como obra de arte que “esta Imagen es, con mucha distancia, la más poderosa entre las creadas por el hombre”, dando lugar a un paisaje desprovisto de orden, de formas y de hombres ante el que el espectador se encuentra súbitamente sin lenguaje. Y aún sin lenguaje ciertos presagios se convierten en certidumbres. “Una fuerza primigenia ha sido emancipada de sus lazos tras haber estado encadenada durante millones de años y la humanidad, en el futuro, deberá convivir con ella. Los emancipadores de esta fuerza no son poetas o escultores sino físicos, más no han hecho sino utilizar el mismo procedimiento auspiciado por muchos artistas.” (al desnudar la materia liberando las formas ocultas en la naturaleza.) El Gran Hongo se ha convertido en el icono más popular de nuestra cultura, representando el peor de los infiernos imaginados y creados por el hombre, abriendo la puerta, una vez más a la luz de la destrucción, de la autodestrucción.

Pero “los ídolos, tras ser temidos deben ser conjurados a través de un ejercicio de intimidad que, al provocar la saturación de las emociones, aligera el peso del miedo originario”.  “La Imagen no sería en ningún modo soportable si no hubiera sido trasfigurada, paródicamente, hasta ser convertida en decorado bajo cuyo fondo se puede bailar, reír o cantar como bailaban, reían o cantaban los acólitos de todas las religiones ante los decorados grotescos en que se representaba su condena”. Así se “diluye su carga de terror al propagarse como demonio familiar junto al que se convive y, mediante el escepticismo causado por su presencia reiterada, se sobrevive.”

 

 

Pie de foto: ilustración del disco de PWMP No me hagáis fingir

Mamíferos

Posted in Pensamientos no natos de Rocamadour with tags , on 31, marzo, 11 by La aceituna balsera

 

Yo veo mamíferos.
Mamíferos con nombres extrañísimos.
Han olvidado que son mamíferos
y se creen obispos, fontaneros,
lecheros, diputados. ¿Diputados?
Yo veo mamíferos.

Policías, médicos, conserjes,
profesores, sastres, cantoautores.
¿Cantoautores?
Yo veo mamíferos…

Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores
¡Aparejadores!
¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero!
Miembros, sí, miembros, se creen miembros
del comité central, del colegio oficial de médicos…
Académicos, reyes, coroneles.
Yo veo mamíferos.

Actrices, putas, asistentas, secretarias,
directoras, lesbianas, puericultoras…
La verdad, yo veo mamíferos.
Nadie ve mamíferos,
nadie, al parecer, recuerda que es mamífero.
¿Seré yo el último mamífero?
Demócratas, comunistas, ajedrecistas,
periodistas, soldados, campesinos.
Yo veo mamíferos.

Marqueses, ejecutivos, socios,
italianos, ingleses, catalanes.
¿Catalanes?
Yo veo mamíferos.

Cristianos, musulmanes, coptos,
inspectores, técnicos, benedictinos,
empresarios, cajeros, cosmonautas…
Yo veo mamíferos.

Poema de Jesús Lizano.

 

Orejas

Posted in Pecios on 07, febrero, 11 by La aceituna balsera

 

Este ratón que podría parecer el protagonista de un sueño daliniano, se hizo realidad en 1995 de la mano del Dr. Charles Vacanti, sembrando células de cartílago de vaca en su lomo y controlando su desarrollo a través de un molde de polímero con forma de oreja humana. Este método permitiría la fabricación de estructuras para su trasplante en seres humanos. La realidad, una vez más, superó a la ficción…

Ojos

Posted in Pensamientos no natos de Rocamadour with tags , on 29, enero, 11 by La aceituna balsera

Amanece y abro los ojos; llueve con rabia y sin atisbo de lucha me vuelvo a entregar al imperio de las sábanas e inevitablemente cierro los ojos porque este día ya lo he visto. Tú no lo sabes, ni siquiera yo lo sé, pero cuando cojo un kiwi y lo abro por el medio no puedo evitar pensar en lo bonito que es por dentro, en la perfección de su naturaleza radial, en el brillo inmutable del verde de su pulpa, de lo que por fuera podría ser un pequeño animal muerto y lo hago siempre, sin saberlo, cada vez que como un kiwi y me intimida tanta vitamina fluorescente. Algo parecido me pasa con el hielo sumergido en un licor espeso, y el hielo se derrite sin notarlo. Y cuando escucho esa canción me pongo triste, tarareo y me acuerdo tristemente de la sonrisa esculpida en tus dientes de cemento, mientras pienso en otra cosa y si entonces tocan a misa insistentemente las campanas recuerdo, cómo no, cuánto odio los domingos lentos y de paso te odio un rato. Y si veo una escena iluminada pobremente instintivamente deduzco kilowatios y, si cojo un metro, sin querer lo divido siguiendo la regla de los tercios y coloco lo importante en uno de ellos, a ser posible en blanco y negro y en un piano, que ya por sí mismo es blanco y negro y me ahorra el proceso, busco invariablemente el Do, la tercera, la quinta y la séptima menor. Solías decir que es posible cambiar, que con voluntad somos capaces de cualquier cosa, que el ser humano es fuerte y en su mano, con un poco de suerte, se abre el universo entero y mil caminos. Querer es poder… Si fuese posible mirar el mundo con otros ojos… con los de otro, con otros cualquiera, no importa, salir de esta caja tan estrecha o ensanchar su minúscula ranura y ver otro mundo diferente hasta ahora inimaginable, personas y paisajes cotidianos nunca vistos, música con otra métrica, poesía con nuevas rimas, gestos sin los mismos vicios, lo bello y lo feo como nieve sin pisar, como cuando era niño, la mirada congelada de la infancia… Ser otro que no sea yo, vivir a través de cristales limpios… Un momento… ¡Basta! ¡Basta ya! Quizás exista una manera… si pudiese, si el miedo me dejase, si amontonase en un solo acto toda la voluntad de que dispongo, desde más abajo de las tripas, haciendo mucha fuerza podría al menos coger unas tijeras y… Aaaaaaaaaahhhhh!!!

Labios

Posted in Entre la vigilia y el sueño with tags , on 15, noviembre, 10 by La aceituna balsera

Se que no está bien, pero me excita. Me excita pensar en tus labios, humedecidos por saliva pero tan secos que se resquebrajan, que se abren y sangran. Y cuando te pasas la lengua para recoger las gotas del vino de vida, dejas que vea a través de tus grietas. Y dentro aparece un nuevo escenario, y mientras en él un funambulista atraviesa la cuerda de saliva que cruza la grieta. Y mientras en él un artista sentado vomita y se queda vacío. Y durante ese rato me olvido de ti, de todo lo que rodea a esos labios. Y la grieta se abre y se abre, y desde dentro me miran y observan mis grietas, y se asustan los artistas, los funambulistas. Observan las grietas que hay en mis ojos, que se abren y dejan que pase la luz. Y observan mi alma, y se asustan.

 

“Llevamos una vida de idiotas porque hipotecamos nuestras vidas comprando sueños a préstamo”

Posted in Pensamientos no natos de Rocamadour on 30, octubre, 10 by La aceituna balsera

He aquí una frase sacada de una entrevista de CNN+ a uno de los más importantes sociólogos del mundo: Manuel Castells

Este aporte viene de un interesantísimo blog llamado Los principios básicos y que apoyamos desde aquí a todos los que piensan de verdad que la crisis no la creamos nosotros pero la pagamos nosotros y es a nosotros a los que ahora nos la cobran. En fin, que a falta de grandes revoluciones os dejamos aquí la entrevista íntegra para los que os guste reflexionar sobre la sociedad de la que consumimos:

Y para guinda del pastel este suculento documental titulado “El dinero es deuda